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title: "La economía acorrala a Milei: 60% quiere cambiar el modelo y el bolsillo ya mira hacia 2027"
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description: "El Monitor de Opinión Pública de Zentrix muestra una alarma transversal: 81,2% siente que el salario pierde contra la inflación, 60,2% tomó deuda en seis meses y 59,8% quiere cambiar el modelo económico. El respaldo a Milei se derrumba a medida que baja el nivel socioeconómico."
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date_published: "2026-09-07T22:23:00-03:00"
date_modified: "2026-09-07T22:25:09-03:00"
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# La economía acorrala a Milei: 60% quiere cambiar el modelo y el bolsillo ya mira hacia 2027

![NOTA ECONOMÍA](/download/multimedia.normal.b1de963f77f62c99.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)La elección presidencial de 2027 todavía queda lejos en el calendario, pero empezó a jugarse en un lugar mucho menos abstracto: la mesa familiar. El Monitor de Opinión Pública de agosto de Zentrix muestra que 59,8% quiere cambiar el modelo económico, 53,2% ya perdió la paciencia esperando resultados y 81,2% considera que su salario no le gana a la inflación. Para Javier Milei, el problema dejó de ser solamente estabilizar la macroeconomía. Ahora necesita conseguir que esa estabilización llegue al bolsillo antes de que el bolsillo llegue a las urnas.

El relevamiento de Zentrix dibuja una geografía política nítida. El Gobierno conserva un núcleo resistente: 38,7% quiere mantener el modelo después de 2027. No es poco. Pero enfrente aparece una mayoría que pide cambiarlo y varios indicadores económicos que apuntan en la misma dirección.

Los ingresos y salarios encabezan las preocupaciones con 50,1%, prácticamente empatados con la incertidumbre económica, que alcanza 49,8%. El desempleo aparece tercero con 40,9%. La corrupción, que venía dominando el ranking, cayó al cuarto lugar con 39,6%. La economía doméstica desplazó a la discusión institucional: cuando el sueldo empieza a durar menos que el mes, la agenda cambia sola.

Y eso es exactamente lo que registra Zentrix. El 65% de los consultados ya agotó sus ingresos cuando llega al día 20. Apenas 22,9% consigue llegar a fin de mes y 10,7% puede además ahorrar. En el estrato bajo la fotografía es brutal: 87,6% se queda sin ingresos antes de terminar el mes y nadie declaró capacidad de ahorro.

La grieta más peligrosa para Milei pasa por el bolsillo

El endeudamiento completa el cuadro. Seis de cada diez consultados tomaron alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses. Entre los sectores bajos la proporción trepa a 70,2%. Pero importa todavía más para qué se endeudan: 55,6% utilizó ese financiamiento principalmente para alimentos y salud y otro 20,4% para tarifas y servicios. Solo 10,7% lo destinó a bienes durables.

Eso cambia la naturaleza política del crédito. Endeudarse para comprar un auto, una heladera o ampliar una vivienda supone anticipar consumo. Endeudarse para comer, comprar medicamentos o pagar la luz significa financiar el presente porque el ingreso corriente dejó de alcanzarlo.

La estratificación social del apoyo al Gobierno muestra dónde empieza a abrirse la falla. Entre los sectores altos, 59,4% aprueba la gestión de Milei y 60,7% quiere conservar el modelo. En la clase media, la continuidad y el cambio quedan prácticamente empatados: 49,5% contra 50,1%. Abajo, el equilibrio desaparece: apenas 22,4% aprueba la gestión y 72,6% quiere cambiar el esquema económico.

Incluso dentro del electorado oficialista hay señales que la Casa Rosada no puede despachar como propaganda opositora. Entre quienes votaron al oficialismo en 2025, 61,2% considera que su salario no supera a la inflación. Es decir, se puede seguir apoyando políticamente a Milei y al mismo tiempo reconocer que la cuenta personal no cierra. Esa distancia es el territorio donde se ganan o pierden elecciones.

También existe una brecha entre inflación estadística e inflación percibida. El 65,8% considera que el IPC del INDEC no representa adecuadamente lo que ocurre con sus gastos cotidianos. Eso no invalida el índice oficial: revela otra cosa. Una familia no compra una canasta estadística promedio. Compra alimentos, paga alquiler, servicios, transporte y deudas con una combinación particular que puede sentirse bastante distinta al promedio.

Para el oficialismo queda una fortaleza real: casi cuatro de cada diez argentinos quieren continuidad. Y la oposición debe convertir rechazo económico en una alternativa política capaz de reunirlo. El malestar no vota solo ni viene con candidato incorporado.

Pero la advertencia es difícil de esconder. Milei construyó su legitimidad prometiendo ordenar una economía destruida por la inflación. Si llega a 2027 con precios más estables pero con salarios percibidos como insuficientes, hogares endeudados para cubrir necesidades básicas y una mayoría reclamando otro modelo, habrá ganado una batalla económica sin garantizar la victoria política.

Las elecciones presidenciales rara vez se deciden mirando una planilla de Excel. Se deciden cuando millones de personas hacen una cuenta mucho más sencilla: cuánto ganan, cuánto deben y hasta qué día pueden vivir con lo que tienen. Zentrix acaba de ponerle números a esa cuenta. Y por ahora, para Milei, da en rojo.

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