
Sáenz, Jaldo y Jalil respaldan la modernización laboral que impulsa Milei, pero advierten que no votarán un texto que recorte recursos provinciales. Reclaman compensaciones por la pérdida coparticipable y ponen sus votos en negociación en el Senado.


La industria pyme acumula diez trimestres de caída, con producción y empleo en retroceso. Un modelo de dólar bajo y apertura importadora profundiza la pérdida de mercado interno, mientras crece la amenaza estructural sobre el trabajo industrial.
Política 21/12/2025
El modelo beneficia al Comunismo Chino
La industria pyme argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. No se trata de un traspié coyuntural ni de una oscilación propia del ciclo económico. Los datos muestran un proceso persistente, acumulativo y profundamente político. Diez trimestres consecutivos de caída en la actividad industrial no son un accidente: son el resultado de un modelo que redefine ganadores y perdedores.
Según el relevamiento más reciente de la Fundación Observatorio Pyme, correspondiente al tercer trimestre de 2025, la producción industrial pyme cayó 4,1% en el período y quedó 7,5% por debajo del mismo trimestre del año anterior. El empleo acompañó esa dinámica con una baja interanual del 4,6%, con mayor impacto en las empresas más chicas, aquellas de entre 10 y 49 trabajadores, donde cada punto de actividad se traduce directamente en puestos de trabajo.
El mercado interno contra la pared
El deterioro no se explica solo por una demanda debilitada. El informe expone con claridad el avance de las importaciones sobre el mercado local. El 37% de las pymes industriales declaró haber perdido participación frente a productos importados, el registro más alto desde que se mide esta variable en 2007. No es un dato menor: es un máximo histórico.
Entre quienes identifican una amenaza externa concreta, el 73,3% señala a China como principal origen de esa competencia, muy por encima de Brasil. La combinación de dólar bajo y desregulación comercial genera un escenario donde empresas extranjeras, con escalas y respaldos estatales imposibles de replicar localmente, ingresan al mercado argentino con precios que las pymes no pueden igualar sin resignar márgenes o directamente desaparecer.
Este fenómeno se da, además, en un contexto de costos crecientes. El 81% de las empresas reportó aumentos en sus costos de producción, mientras que menos de la mitad logró trasladarlos a precios. El resultado es una ecuación asfixiante: ventas planchadas, rentabilidad comprimida y una cadena de pagos cada vez más frágil.
El informe es contundente. Más de la mitad de las pymes detectó atrasos en los pagos de sus clientes y el 35% reconoció dificultades para cumplir con compromisos financieros, impositivos o comerciales. No es solo una crisis de producción, es una crisis de liquidez que erosiona la supervivencia cotidiana de miles de empresas.
Las expectativas tampoco ofrecen alivio. El PMI-PyME se ubicó en 43 puntos y el Índice de Confianza Empresarial descendió a 44, ambos claramente en zona contractiva. Cuando los empresarios no ven horizonte, las decisiones defensivas se imponen: menos inversión, menos empleo y más retracción.
El único sector que muestra un desempeño relativamente mejor es el de software y servicios informáticos, aunque incluso allí aparecen señales de desaceleración. Tras crecer en los primeros meses del año, el tercer trimestre marcó una caída interanual y un retroceso en la confianza, un dato que refuerza la idea de un enfriamiento generalizado.
Detrás de cada modelo importador, la historia argentina deja una advertencia recurrente. Cuando la industria local pierde protección y mercado, la desocupación no tarda en aparecer. Las pymes industriales son, en su mayoría, intensivas en mano de obra. Cada persiana que baja no es solo una estadística: es empleo que se pierde, saber productivo que se diluye y territorio que se empobrece.
El debate no es técnico ni abstracto. Es político y social. Un esquema que prioriza precios bajos vía importaciones puede ofrecer alivios de corto plazo, pero suele esconder costos más profundos. La experiencia indica que, sin un mercado interno activo y reglas que contemplen las asimetrías globales, la industria pyme queda expuesta. Y con ella, el trabajo.

Sáenz, Jaldo y Jalil respaldan la modernización laboral que impulsa Milei, pero advierten que no votarán un texto que recorte recursos provinciales. Reclaman compensaciones por la pérdida coparticipable y ponen sus votos en negociación en el Senado.

En una extensa entrevista concedida a la Revista POLITICAR, el expresidente Alberto Fernández realizó un profundo análisis político de su gestión, del presente argentino y del futuro del peronismo, en una conversación que recorrió desde la pandemia y la interna del Frente de Todos hasta la crisis de representación política y el gobierno de Javier Milei.

Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gerardo Zamora y Gustavo Melella firmaron un documento conjunto en el que advirtieron sobre el desfinanciamiento de las provincias y anunciaron que impulsarán una estrategia parlamentaria coordinada para defender recursos, producción y empleo.

Durante su participación en la 30ª Cumbre de Mercociudades, realizada en la ciudad de Niterói, en el estado de Río de Janeiro (Brasil), el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, en carácter de presidente de la red, mantuvo una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira.

Con aplausos libertarios y silbidos opositores, Javier Milei se apodera del recinto como primera minoría, ratifica a Menem al frente de Diputados y deja en evidencia las fracturas del peronismo. Un verano de reformas urgentes y pausas estratégicas se avecina, mientras el Presidente juega sus cartas con audacia calculada.

Tras el 26-O, el Gobierno pasó del borde del nocaut a marcar el ritmo. Con puesta, música y abrazos medidos, Milei reestrenó gabinete, aseguró el tercio para blindar vetos y decretos, y habilitó la “segunda etapa”: reforma tributaria, modernización laboral, Código Penal y Presupuesto 2026.

La designación de Diego Santilli en el Ministerio del Interior marcó el cierre de la disputa interna más fuerte del gobierno libertario. Karina Milei impuso su autoridad sobre Santiago Caputo, blindó a los Menem como tropa política y dejó a su hermano con una estructura más ordenada y vertical.

Guillermo Francos decidió anticiparse a su inminente remoción y le presentó a Javier Milei la renuncia a la Jefatura de Gabinete. Lo reemplazará el vocero Manuel Adorni.



La Copa Bora arranco su campeonato 2026 y Jorge Purita (h) gano la final por su prolijidad al conducir un Bora.

La derrota de Techint frente a la india Welspun en la licitación del gasoducto Vaca Muerta–Río Negro desató una guerra abierta con el Gobierno. Milei y Sturzenegger cruzaron al grupo de Paolo Rocca por “precios caros”, mientras la empresa evalúa denunciar dumping y advierte por el impacto en el empleo industrial.

La renuncia de Marco Lavagna sacude el tablero económico y político: el funcionario que sostuvo la baja inflacionaria con una canasta vieja deja su cargo justo cuando cambia la metodología y el número podría dejar de cerrar.

Continuando con su actividad durante la temporada de verano 2026, la Comedia Municipal de Teatro continúa en febrero con cinco obras en cartelera.

Bastián Jerez permanece internado en Mar del Plata, donde fue sometido a su séptima cirugía y mostró señales alentadoras de recuperación.